Larvas astrales
- Mai Pareja
- 21 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Las larvas astrales suelen generar mucho miedo. En internet se habla de ellas como si fueran entidades invasivas, ataques externos o fuerzas que toman el control de la persona. Sin embargo, desde el trabajo serio con el campo energético —y en concreto desde el método de Péndulo Hebreo—, las larvas astrales se entienden de una forma mucho más clara, concreta y, sobre todo, tranquilizadora.
Entender bien qué son evita interpretaciones erróneas y reduce una de las mayores fuentes de ansiedad en el trabajo energético.

Qué son las larvas astrales según el trabajo energético
Las larvas astrales son parásitos energéticos del plano astral. Así como en el plano físico existen parásitos que se alimentan del cuerpo, en el plano energético existen formas de energía densa que se nutren del cuerpo astral, es decir, del plano emocional.
No son entidades con conciencia propia. No tienen voluntad. No “atacan” ni deciden nada. Solo drenan la energía vital debilitando cada vez más el campo energético y haciéndolo más susceptible al ataque de energías densas más potentes.
Funcionan como una energía residual que se mantiene activa mientras exista el alimento que la sostiene: emociones densas repetidas en el tiempo.
Cómo se generan las larvas astrales
Las larvas astrales no aparecen por un mal día, ni por sentir una emoción puntual. Se generan en procesos sostenidos. Principalmente, se crean por:
pensamientos negativos repetitivos
estados emocionales densos mantenidos en el tiempo
agotamiento prolongado
cansancio físico y emocional
incoherencia entre lo que se piensa, se siente y se vive
En algunos casos, también pueden adquirirse por contacto energético con otras personas, cuando las frecuencias resuenan, pero siempre sobre un terreno previamente debilitado.
Esto es importante: las larvas no entran en un campo energético fuerte y coherente.
Por dónde entran y por qué no todo el mundo las tiene
Las larvas astrales acceden al campo energético a través de fisuras del aura, concretamente desde las capas más externas del campo áurico.
Estas fisuras no aparecen porque sí. Suelen estar relacionadas con:
desgaste emocional prolongado
estados depresivos mantenidos
pérdida de vitalidad
estrés crónico
desconexión emocional
Por eso, no todo el mundo tiene larvas astrales, y quien las tiene no las tiene todo el tiempo.
Por qué reaparecen en algunas personas
Una de las preguntas más habituales es:“¿Por qué me salen larvas una y otra vez?”
La respuesta, desde el trabajo energético, es clara: porque la causa de fondo sigue activa. Si los pensamientos, las emociones o el estado de agotamiento que las generan no se transforman, la energía vuelve a crearse. Las larvas no son el origen del problema, sino una consecuencia del desequilibrio emocional y energético. Por eso, en el trabajo serio, no se trata solo de limpiar, sino de trabajar también el estado energético y mental
Cómo se trabajan las larvas astrales de forma adecuada
Las larvas astrales se detectan mediante testaje energético y necesitan un trabajo de limpieza profundo para ser liberadas, debido a su gran resistencia. Cuando aparecen, se trabajan dentro de una limpieza energética profunda, como la que se realiza con el péndulo hebreo, siempre acompañada de:
fortalecimiento del campo
armonización emocional
coherencia energética
👉 Puedes leer más sobre este proceso aquí: Limpieza energética con péndulo hebreo. El objetivo no es “luchar contra algo”, sino restablecer la coherencia del campo energético para que esa energía densa deje de sostenerse.




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